
Para leer mucho, lamentablemente, necesito buenos lentes.
¡Qué felices son las vestales que viven sin culpa! Ellas se olvidan del mundo y son olvidadas por éste. El eterno resplandor de una mente sin recuerdos que sólo aceptan sus oraciones y rechazan sus deseos
1 comentario:
lee libros con letra grande...
y abre las neuronas para que se oxigenen con letras...
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